Tesis 23 - La inteligencia de las Sagradas Escrituras es don de Dios; no es, pues, una prerrogativa o poder anexo a la dignidad episcopal y que necesariamente la acompañe.
HILARIO
"Con todo, entendemos que no es mentiroso quien dice: Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá. Y está escrito: Porque el que dijo que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos, entonces les abrió el entendimiento para que comprendiesen las Escrituras, y les dijo: Así está escrito: que Cristo padeciese y resucitase de entre los muertos al tercer día, y que en su nombre se predicase la conversión y el perdón de los pecados a todas las naciones. Por tanto, no procede de nosotros el que entendamos, sino de Aquel que hizo comprensible lo que antes era incomprensible. Así pues, de Él ha de esperarse la inteligencia: de Aquel que abrirá a los que llaman, mostrará a los que buscan, y no negará a los que piden." (Comentario a los Salmos, 125)
AGUSTIN
"Todo lo contenido en las Escrituras emite el sonido de Cristo, pero a condición de que encuentre oídos que lo oigan. Y les abrió la inteligencia para que comprendieran las Escrituras. Por ello, también nosotros hemos de orar para que abra asimismo la nuestra." (Homilia 2 sobre 1 Juan, 1)
JERONIMO
"Hay una diferencia entre recibir y aprender. El que recibe el Evangelio es introducido en él e inducido a confiar en él, y cree que lo que está escrito es verdad. El que aprende comprende los mensajes que están codificados en las Escrituras en acertijos y parábolas. Su comprensión no proviene de una revelación humana, sino que reveló estas cosas a Pablo, o a Pablo en quien habla Cristo." (Comentario sobre Galatas, 1)