Tesis 3 - De las propias Sagradas Escrituras deben decidirse las controversias de la religión cristiana

CONSTANTINO MAGNO
"Los libros evangélicos y apostólicos, así como las santas enseñanzas de los antiguos Profetas, son los que nos instruyen sobre lo que debemos pensar respecto a la sagrada Ley. Expulsando, pues, la contienda hostil, percibamos con la mente la solución de las cuestiones a partir de las palabras divinamente inspiradas." (Fragmento en Historia eclesiástica tripartita, lib. 2, cap. 6)
BASILIO MAGNO
"Que la Escritura, divinamente inspirada, sea para nosotros árbitro; y junto a quienes se encuentren los dogmas concordantes con los divinos discursos, se añadirá por completo el voto de la verdad." (Epístola 80 en Opera, ed. Froben, p. 714)
AGUSTÍN DE HIPONA
"En las Escrituras llegamos a conocer a Cristo; en las Escrituras llegamos a conocer a la Iglesia." (Epístola 105, 14)

"Pues es más seguro caminar por las Escrituras divinas. Por lo tanto, cuando intentamos desentrañar los pasajes que se hallan obscuros por sus locuciones metafóricas, hay que investigar de suerte que el sentido sacado de allí no ofrezca controversia; y si la ofrece, debe zanjarse con testimonios hallados y aducidos procedentes de cualquiera parte de la misma Escritura." (Sobre la doctrina cristiana, lib. 3, cap. 28)

"No sin motivo está establecido con tan saludable vigilancia el canon eclesiástico, al cual pertenecen determinados libros de los Profetas y de los Apóstoles, que en modo alguno nos atrevemos a juzgar, y conforme a los cuales hemos de juzgar libremente sobre los otros escritos de los fieles o de los infieles." (Réplica al gramático Cresconio, lib. 2, 31.39)

"Ciertamente hay Libros del Señor cuya autoridad aceptamos unos y otros; ante la cual, unos y otros cedemos, a la cual unos y otros servimos. Busquemos en ellos la Iglesia, discutamos nuestra causa apoyándonos en ellos." (De la unidad de la Iglesia, 3.5)

"Elijamos lo que está abierto y manifiesto; si ello no se hallara en las Sagradas Escrituras, no habría manera de sacar a luz lo encerrado ni de esclarecer lo oscuro." (De la unidad de la Iglesia, 5.8)

"Todo lo que se lee en las Sagradas Escrituras debe escucharse atentamente para nuestra instrucción y salvación; y son especialmente recomendables a la memoria los pasajes que contra los herejes tienen gran eficacia." (Homilía 2 sobre la Primera Epístola de Juan, 1)

"Dios quiso que la fe se afianzase con el testimonio de las Escrituras, contra las cuales no se atreve a hablar nadie que, del modo que sea, quiere presentarse como cristiano." (Homilía 2 sobre la Primera Epístola de Juan, 1)
ATANASIO
"En vano, pues, los que andan errantes, fingen que reclaman sínodos en nombre de la fe, cuando en realidad la Sagrada Escritura es más suficiente (o tiene mayor autoridad) que todos. Más si para este asunto se desea el uso del Sínodo, quedan los actos de los Padres: pues tampoco en esta parte fueron negligentes los que se reunieron en Nicea, sino que escribieron con tal cuidado que quien lea sus textos, con sinceridad, reconocerá fácilmente la religión de Cristo anunciada en las Letras Sagradas." (De Synodo Arimini, en Opera, ed. Commelin, p. 673)

"Los Obispos congregados en Nicea, reuniendo en uno los argumentos que de las Sagradas Letras aportaban para defender su opinión, exponiendo la cosa más claramente, afirman que el Hijo es consustancial." (De Synodo Arimini, en Opera, ed. Commelin, p. 709)
CRISÓSTOMO
"Ahora [en tiempos de gran apostasía, cuando la herejía se ha apoderado de las iglesias], aquellos que desean saber cuál es la verdadera iglesia de Cristo no pueden saberlo de otra manera que solo a través de las Escrituras." (Homilía 49 sobre Mateo 24)

"Como el Señor sabía que habría tanta confusión en los últimos días, ordenó que los cristianos que desean aceptar la firmeza de la fe verdadera no se refugien en nada más que en las Escrituras. De lo contrario, si miran cualquier otra cosa, apostatarán y perecerán no sabiendo cuál sea la verdadera Iglesia." (Homilía 49 sobre Mateo 24)
HILARIO DE POITIERS
"Nos apresuramos a refutar, mediante las claras afirmaciones de profetas y evangelistas, la locura (es decir, de los herejes) e ignorancia." (Sobre la trinidad, lib. 1, 17)
CIPRIANO
"Si un canal que suministra agua, que antes fluía abundantemente y libremente, falla repentinamente, ¿no acudimos a la fuente para determinar la causa de la falla, si es que el agua ha dejado de fluir en el manantial debido al agotamiento de los manantiales, o si, fluyendo libre y abundantemente desde allí, ha fallado en medio de su curso? De modo que, si se ha debido a un fallo en el canal, ya sea por una interrupción o por una fuga, que impide que el caudal constante fluya de forma ininterrumpida y continua, una vez reparado y reforzado el canal, el agua recogida pueda suministrarse para el uso y el consumo de la ciudad, con la misma fertilidad y abundancia con que brota del manantial? Y esto es lo que deben hacer ahora los sacerdotes de Dios, si quieren cumplir los preceptos divinos, que si en algún aspecto la verdad ha vacilado y flaqueado, debemos volver a nuestro origen y Señor, y a la tradición evangélica y apostólica; y de ahí puede surgir el fundamento de nuestra acción, de donde han surgido tanto nuestra orden como nuestro origen." (Epistola 73, 10)